Todo lo que pasa por la radio de la comarca
La Iglesia vive inmersa en una época de importantes cambios marcada por la etapa de importante crisis. Crisis de vocación, crisis de presencia de los cristianos en los templos, y ni que decirles en los sacramentos. Ya sabe, que no está de moda, que no mola, lo que tiene que ver con las iglesias. Y Peñaranda, y su comarca no va a ser menos, si se tiene en cuenta la bajada de habitantes sobretodo en los pueblos de la comarca.
Es por ello, que debemos dejarnos de rencillas, y aquí sí, llegar a acuerdos sobre el trabajo en los campos de la Iglesia. Es necesario ponernos a navegar todos en una misma dirección, porque en ese barco vamos todos.
Aunque lo tenemos que hacer con unas directrices muy claras. Por una parte, la doctrina de la Iglesia. Y por otra, la modernidad de nuestras obras. No podemos estar parados en lo que pasó hace cincuenta años, cien o dos mil. Tenemos que modernizar el mensaje de la buena noticia de Dios, porque es el mismo que entonces, pero en una sociedad diferente.
La situación de la Policía Local de Peñaranda es insostenible. Es necesario, que el alcalde, que Isidro Rodríguez Plaza, tome cartas en el asunto y solucione de una vez y por todas los problemas existentes en la Policía Local. Por una parte, no entiendo como es posible que antes con dos agentes menos que en la actualidad se podían hacer servicios por las noches y ahora no.
Es imposible, que los policías tengan pistolas con varios lustros de antigüedad, que apenas acudan a cursos de formación, que cuando lo hacen, es de su tiempo, y no dentro del horario de trabajo.
En un cuerpo tan caro, cuyo presupuesto seguro que supera los 300.000 euros, es igual ya gastarse un poco más; y al menos que cumplan su trabajo como Dios manda.
La verdad es que hemos tenido un fin de semana repleto de noticias, y como se podría decir, muy intenso informativamente hablando. Y es que Peñaranda, y comarca, no tiene hoy que envidiar informativamente hablando a otras ciudades más grandes y comarcas más extensas como las de Béjar o Medina del Campo. Los profesionales que nos dedicamos a esto de contar noticias, y a opinar sobre ellas, leemos periódicos de otras zonas, y escuchamos emisoras de otras provincias, y la verdad, es que nuestros boletines, en calidad y cantidad no tienen nada que envidiar nada con los de Béjar, como les decimos, o los de Medina del Campo. Esta comarca, esta ciudad, produce un número de noticias mayor y más importante, que en otros lugares. Cierto es, que todavía se tiene que avanzar y mucho, en sectores como el económico o el deportivo, por ejemplo. Dos de las grandes necesidades actuales.
Hoy estoy contento porque el Ayuntamiento de Peñaranda, porque su alcalde, Isidro Rodríguez Plaza, por primera vez se ha referido en público al tren de altas prestaciones, cuyo estudio se está realizando en la actualidad para unir por tren de alta velocidad la capital salmantina, con la capital, todavía, del reino de España, dentro de poco a este paso, capital de la república de naciones.
Por primera vez, el primer edil peñarandino ha pedido que diferentes colectivos como los sociales o empresariales, se unan con el fin de que se puedan demandar de una forma conjunta, una parada de ese futuro tren de alta velocidad en la ciudad peñarandina. Con la repercusión que eso tendría. Por una parte, estariamos a diez minutos de Salamanca, y a poco más de una hora de la capital madrileña. Eso sí que sería tener en la puerta de casa, casi un avión, para viajar. Resultaría fácil vivir en Peñaranda, y trabajar en Madrid, o en Salamanca, indistintamente.
La verdad, es que esta petición será difícil de conseguir. Sobretodo, porque los trenes de altas velocidades, son rápidos, porque las paradas son escasas. Por eso recorren en poco tiempo decenas de kilómetros.
Por si acaso esta pretensión, no llega a buen puerto, el ayuntamiento de Peñaranda, se debería guardar un as debajo de la manga, y así poder solicitar un mayor número de trenes de cercanías, que unieran Salamanca y cada uno de los pueblos hasta Ávila.
La verdad que para algunos puede ser fácil hablar bien de los amigos. Pero es más complicado hacerlo en un medio público como es esté. Sobretodo por la repercusión que cada palabra tiene.
Es por ello, que apenas públicamente hablamos bien de nuestra gente, de nuestros amigos, pero hoy tenemos que hacerlo. El motivo, es que en Peñaranda este sábado tuvo lugar, la Asamblea interdiocesana de la Asociación de Voluntarias de San Vicente de Paúl. En el colegio de la Encarnación se dieron cita casi medio centenar de mujeres, socias y miembros de la AIC, en Alba de Tormes, Ciudad Rodrigo, Macotera y Peñaranda.
Una asociación que a pesar de su poca influencia, de los problemas de envejecimiento, de la falta de un mayor dinamismo, son sin embargo todo un ejemplo de humildad, de trabajo callado, y de voluntariado. Las voluntarias de san Vicente, organizan en algunas ciudades diferentes actividades con el fin de recaudar fondos para los más necesitados cerca de esos grupos, es decir, los que pasan necesidad aquí en este mal llamado Primer Mundo. Pero no sólo donan sus aportaciones personales a las familias que tienen hambre, o que no pueden pagar unas medicinas. Si no que también acompañan a aquellas personas que se encuentran solas o visitan a los mayores de las residencias o centros de día.
Es por ello, que hoy, públicamente me gustaría dar la enhorabuena a ese grupo de mujeres que trabajan por la mejora y a favor de su sociedad más cercana. A todas esas voluntarias: enhorabuena y ánimo en vuestro trabajo.
Al contrario de lo que pasa en algunas empresas, las entidades financieras se han dado cuenta de lo importante que es tener sucursales para no perder mercado. Hace algunos años, los peñarandinos sufrimos el cierre del Banco Banesto, tras la absorción por parte del Grupo Santander. Unos años después, vieron que esa política no era la correcta, y que los ahorros del cierre de la sucursal, perjudicaba no sólo a la expansión de la entidad, sino incluso, a la permanencia de clientes, que no tenían un lugar de referencia donde realizar sus operaciones crediticias y financieras.
Últimamente andan muy bien, es decir, que las cuentas de resultados de los bancos y cajas en España son prácticamente inmejorables. Tal vez sea por ello, que se hayan animado a abrir nuevas oficinas. En Peñaranda, el despegue ha sido muy interesante, ya que en el 2005 abrió de nuevo su oficina Banesto, el año pasado se ubicó la nueva oficina de la Caixa, y este año Caja Ávila ha abierto definitivamente su sucursal. Y ayer se producía la reapertura de la oficina de Caja Duero, con unas instalaciones amplias y cómodas para los clientes.

Ayer, Antonio Basanta, en una entrevista concedida a COPE Peñaranda, reconocía las rencillas, incluso envidias, que había suscitado a nivel nacional la creación de la FGSR. Y hoy, como cualquier colectivo, hará cosas bien, y otras no tanto. Pero lo que creo, es que nadie puede negar al mecenas peñarandino su aportación a la sociedad.
Ha sido un adelantado a su tiempo, creando por ejemplo una editorial como Anaya, constituyendo una sección multimedia de esta marca, y creando hace 26 años una Fundación, cuando casi nadie hablaba de ello. Después han surgido muchísimas fundaciones, y no hay prácticamente, ninguna empresa importante que no tenga la suya.
Y los premios a Germán, la verdad es que le están llegando demasiado tarde. Comentaba a algunos amigos, que Germán debería ser un serio candidato a los Príncipes de Asturias. Por qué. Porque en sus empresas ha dado empleo a miles de personas. Decenas de miles se benefician hoy del trabajo de su fundación. Y millones de todo el mundo han tenidos en sus manos libros impresos en sus editoriales. Es mucho lo que está devolviendo a su sociedad, y es por ello, que debería tener la posibilidad de recoger un premio Príncipe de Asturias. O es que es menos, por ejemplo, que Pedro Almodóvar. Sinceramente, creo que no.
Lo que me temía. No han contado con el PP para la organización de la nueva edición del programa municipal mueve ficha en Peñaranda. Y no quiero decir con esto, que tengan que informar día a día de lo que ocurre en el Ayuntamiento. Tal vez, porque los partidos de la oposición debería pisar todos los días el ayuntamiento, y dedicar al menos un par de horas de lunes a domingo al consistorio. Y otra cosa muy diferente, es que ni siquiera a los partidos de la oposición en el ayuntamiento se les comuniqué cuales son las intenciones. Porque, seguro, y en eso confío en la buena fe de todos los concejales, seguro que podrán aportar ideas que pueden ser tomadas en cuenta o no.
Estamos de acuerdo, que en los Ayuntamientos, los alcaldes, y el equipo de gobierno son los que gobierno. Pero por una mejor limpieza democrática, tal vez sería óptima que todos los Ayuntamientos fueran foros abiertos, donde no hubiera discrepancias políticas, sino diferentes opiniones para un mismo fin: mejorar la convivencia de los municipios. Que tantas necesidades tienen.
Pero no se crean que sólo en los Ayuntamiento es donde no se cuenta con la oposición. Al contrario. Pasa en la mayoría de los gobiernos. Y sino que le pregunten a Mariano Rajoy.
Esta mañana he estado intercambiando opiniones y pareceres con un empresario, que se quejaba de que su ayuntamiento ofrecía actividades en las que él trabajaba. Y creo, que todos estaremos de acuerdo, en que porque una empresa de la localidad ofrezcan un trabajo, por eso el Ayuntamiento no tiene que dejar de ofrecer unos servicios.
Por ejemplo, no es normal, que un Ayuntamiento no pueda hacer una obra por administración, si en su localidad hay una constructora. Porque el Ayuntamiento tendrá que hacer lo mejor para todo el pueblo, y la empresa por su parte, tendrá que hacer negocio, que para eso están las empresas.
Con esto no quiero decir, que los ayuntamientos no deban favorecer a sus empresas. Es más. Deberían ayudarles más de lo que lo hacen. Pero no deben ayudarles, perjudicando a la población, y al bien de la comunidad. Es decir hay que apoyar a las empresas para que estas puedan crecer, y contratar a más empleados, y crear más puestos de trabajo. Pero claro, si apoyamos a la empresa pero no a la comunidad, hacemos un pan con unas tortas. Es decir deben ir unidas. Y seguro que se puede hacer.