Algún día, cuando miremos la gestión de Zapatero a través de la perspectiva del tiempo, cuando analicemos fríamente las políticas llevadas a cabo por este gobierno, cuando veamos sus resultados, quizás entonces nos demos cuenta de las atrocidades que está cometiendo el Partido Socialista, de las barbaridades que han cometiendo con nuestro país, de lo indignos que han resultado estos gobernantes para una parte importante de españoles. Quizás entonces comprendamos porque el Partido Popular ha levantado tantas veces la voz para denunciar decisiones inaceptables, quizás entonces comprendamos porque una parte de la sociedad siente repugnancia hacia ciertos políticos que toman decisiones que nadie comprende.
Es inaudito que los gobernantes de un país sientan que el problema es el propio país y decidan acabar con el, increíble pero cierto, con disimulo, pausadamente, con talante, con la verborrea que los caracteriza pero con rigor, sistemáticamente, decisión tras decisión. Solo hay que ver a los enemigos de España, separatistas, nacionalistas, terroristas, lo alborotados que están, parece que los han dado cuerda, están crecidos, se los oye mas que nunca, se sienten respaldados por este gobierno que nos ha impuesto el mayor atentado terrorista de la historia en Europa.
La política de Zapatero, o Alpargatero para no ensuciar una profesión tan digna, es un desastre a todos los niveles, nacional e internacional, social o económico, para jóvenes o para mayores, todo lo que toca lo estropea, hay que buscar concienzudamente para encontrar algo que haya hecho medianamente decente. Pero quizás una de las peores políticas que hemos sufrido y que peores consecuencias puede tener, es la política antiterrorista. A cuenta del titiritero de la Moncloa hemos cedido en todo. Hemos visto al jefe de la banda terrorista riéndose del rey, haciendo apología del terrorismo y librarse de la cárcel varias veces con el beneplácito del fiscal general del estado. Hemos visto a un asesino múltiple a cuenta de ideas absurdas, riéndose de los españoles, chantajeando al estado. Hemos visto como extorsionaban a los empresarios a cuenta de un supuesto estado que quieren inventarse. Hemos visto como quemaban contenedores, autobuses, cajeros, pintaban casas, sedes de partidos políticos democráticos. Hemos visto como los terroristas volvían a los Ayuntamientos de donde se los había echado, gestionarán más de 1.000,00 millones de euros de esos Ayuntamientos y cobrarán subvenciones de más de 250.000,00 euros anuales. Hemos visto como se reorganizaba una banda terrorista que estaba aislada, nacional e internacionalmente, que no tenía capacidad de atentar, que estaba donde tenía que estar, con sus miembros perseguidos o en la cárcel.
A cambio que hemos recibido, ¿han renunciado al terrorismo?, ¿han condenado la violencia?, ¿han pedido perdón a las victimas por el daño que les han hecho sin ningún motivo?, ¿han entregado las armas?, ¿han hecho algo para merecer tanta indulgencia, tanta comprensión, tantos favores?, no hemos recibido nada. Esta es la paz de Zapatero, esto es el proceso de paz. Este es el nombre rimbombante de la nada, porque de proceso nada y de paz menos. Esto es la estupidez, la incompetencia de un dirigente incapacitado para gobernar ni un minuto más.
Siendo todo esto incomprensible, indignante, inaceptable, impropio de cualquier estado normal, no la España de Aznar, octava potencia mundial y respetada por las siete que nos precedían, sino una cosa para andar por casa, puede que lo peor sean las declaraciones del iluminado de la Moncloa después de confirmar los terroristas que van a seguir matando. (Si eso es noticia que venga Dios y lo vea). No ha anunciado un cambio en su política antiterrorista, no ha anunciado que vuelve al pacto antiterrorista con el Partido Popular, no ha anunciado que vuelve a la ley de partidos que tan buenos resultado dio, no ha anunciado que vaya a endurecer la acción de gobierno con los terroristas, no ha anunciado su dimisión por incompetente en un caso tan grave, no ha anunciado nada, no ha dicho nada, solo ha dicho “que el futuro de los vascos dependerá de ellos mismos”... Con esa vaguedad, con esa obviedad, con esa ridiculez ha despachado a todos los periodistas sin dejarlos hacer ninguna pregunta, como si España no tuviera nada que decir de un hecho tan importante y trascendental, como si él no contara nada, como no tuviera nada que decir, como si al presidente de España le diera igual todo. Va a Cataluña y dice que aceptara lo que salga del parlamento catalán, va a Navarra y dice que Navarra será lo que los Navarros quieran, y ahora dice que el futuro de los vascos dependerá de ellos mismos. Se confirma el desastre de la política antiterrorista del gobierno y el presidente no dice nada de nada.
¿Cabe mayor bajeza moral?, ¿no tienen los socialistas otro personaje con un poco mas de espíritu nacional, con un poco mas de sentimiento Español, con un poco mas de dignidad?, ¿y a este individuo le pagamos el sueldo?, ¿le podíamos pagar unas vacaciones en Cancún?, o ¿le podíamos hacer presidente de la comunidad catalana, o de la comunidad vasca, o de la comunidad de vecinos?
Un presidente decente, mandaba a Otegi a la cárcel, ampliaba la pena a De Juana, e ilegalizaba PCTV y ANV, de momento. Y si no puede o no quiere que dimita y convoque ELECCIONES GENERALES YA.
1. el adelanto de las ELECCIONES GENERALES, lo tendremos que decidir entre todos, no solamente usted y los de "pensamiento liberal". Por muy numerosos que sean, la mayoría decidió respaldar otra forma de hacer las cosas diferente al anterior gobierno que nos metió en una guerra, ¿recuerdan?
2. estoy de vacaciones y he leido esta página. Completamente de acuerdo con "alguien". En democrácia, decide la mayoría, no la opsición, que como su propio nombre indica, no ganó las elecciones. No me he enterado bien, por favor, ¿puede alguien explicarme quién es Cándida, y que derecho tiene a decidir por nosotros? Lo pregunto completamente en serio, no es cachondeo, ni ganas de molestar, no se quien es ni cual es su función. Otra cosa ¿a que persona o institución pertenece esta página? Gracias.